Artista plástica

Pintura

La Opinión de Hurlingham. Publicación mensual

Por Eduardo Fagliano

 

Conociendo a una Artista Argentina

 

Desde hace varios años, en el Club El Retiro de nuestra ciudad, se dan clases de pintura artística a cargo de la Prof. Marilyn Itrat, quien no ahorra de su talento y calidez de ser humano, para compartir con sus alumnas algo más que una simple Lección de pintura.

 

Las telas, los pinceles, los oleos y acrílicos, y demás elementos utilizados en las clases forman parte de no sólo de una simple clase mas, sino de compartir un tiempo de expresión por parte de las participantes que incluye el desarrollo personal con todas las virtudes que eso conlleva.

 

La mejor enseñanza, la que mejor se afianza, es aquella que se predica con el ejemplo y de eso podemos dar cuenta que Marilyn, semana tras semana con empeño y dedicación lo demuestra en toda su manera de ser.

 

Entre sus pinturas, las que realiza personalmente y de una calidad excepcional, una en particular, pintada con los colores de la Patria, conteniendo un cabildo , expresión de democracia , pluralismo y símbolo de libertad y elaborada con ese espíritu y con el deseo de exponerlo, fue delineado y llevado a cabo con la mano y el pulso de aquellos que saben hacer bien las cosas, con excelencia, aunque muchas veces, no son valoradas del mismo modo.

 

La pintura se admira y gusta por lo que muchas veces, hay cuadros que cautivan al observador y eso fue exactamente lo que ocurrió con el cuadro del Cabildo, justamente en el tiempo del Bicentenario de 1810. Luego de un tiempo de espera, fue adquirido y obsequiado al Sra. Presidente de la Nación, quien quedo gratamente sorprendida por él y decidió querer conocer a la autora del mismo.

 

Fue así, que el día 31 de agosto del año en curso la Prof. Marilyn Itrat fue recibida por la Sra. Presidente C.F de Kichner ( ver foto) como reconocimiento de su trabajo artístico.

 

Quienes conocemos la trayectoria y trabajo de Marilyn, la alegría y sentido de justicia ganó nuestro ser, pensando en que los valores correctos del sacrificio en el trabajo, perseverancia aun cuando hay contratiempos y la verdad por sobre todo, sin egoísmos ni mezquindades, dan el fruto a tiempo, o en el tiempo en que alguien superior o Supremo, en mi caso digo Dios mismo, pone las cosas en su lugar. Premia el silencio y dá el justo pago, porque por sobre todas las cosas mira las actitudes, las intenciones del corazón y coloca en el lugar correcto a los que se lo merecen.

 

Es un honor contar con ella y valorar el aporte que hace a nuestra ciudad, poder reconocer que sus clases son un ejemplo que es necesario destacar y que lleva a escribir estas breves líneas en un tiempo en que los buenos ejemplos no abundan y las buenas noticias escasean.

 

Felicitaciones Marilyn Itrat!!!!!

 

Por Sebastian Vidal Mackinson

Curador Muestra Espacio de Arte EDENOR

 

" En esta oportunidad, una mirada distraída podría encontrarse con lo que parecieran ser cuencos. En cuanto a un posible referente real, lo son. Aún así, Marilyn Itrat enuncia, en este caso, desde algunas concepciones del género naturaleza muerta utilizando objetos provenientes de la manufactura para dar cuenta, asimismo, de los componentes pictóricos de los que se vale.

Grandes cuencos volumétricos ocupan prácticamente todo el campo visual de cada obra. Cada uno de estos objetos se diferencia claramente del otro por la tonalidad en la que fueron constituidos, por las gradaciones texturales que los componen, por el tratamiento de la luz que los estructura, por la pincelada que los define. Así, constituyen un todo amalgamado que no declina en la percepción individual de cada objeto en sí.

 

Marilyn se aboca a la constitución de una obra de arte que alberga objetos cotidianos y milenarios de manera sensible y que sostiene, asimismo, la máxima gestáltica que la adición de las partes es más que el todo. De esta manera, el discurso propuesto por estas obras apela a la apertura de la mirada en cuanto a la representación de objetos cotidianos como enunciados de aspectos artísticos."

 

Elsa Etchegaray

Periodista critica de arte

 

"La pintura, ingenua o arte primitivo como también suele definirse, encierra una connotación y mensaje, que vas mas allá de lo anecdótico, de lo que aparentemente el lenguaje plástico de quien lo realiza, pretende significar.

La artista ha elegido este estilo para emitir su discurso, es una aguda observadora de la vida y las costumbres.

Transita por ellas sin la omisión del mas mínimo detalle; muy sensible elabora en su interioridad lo que después ingenuamente nos brinda a través del juego plástico: obras de arte que los espectadores admiramos asombrados.

Marilyn Itrat, nos sorprende con la madurez de los temas abordados. Existen en ellos una suerte de dos realidades, la realidad de la profunda nostalgia, detectable en los trabajos que recuerdan el paso por su niñez y adolescencia de poética belleza, lo que fue y no volverá a ser, esos personajes tan costumbristas como los vendedores ambulantes, que marcaron una larga época en nuestro país. Y la otra realidad, la actual, de todos los días, poniendo especial acento en la cotineanidad, en las ocupaciones de siempre del hombre de campo y la ciudad.

Así mismo no caben dudas que con preciosismo resuelve las delicadas transparencias y todo aquello que le demanda una minuciosa laboriosidad; un ej. de ello son las técnicas mixtas que emplea.

Sus protagonistas adquieren el clima localista resuelto con solvencia y admirable creatividad en cada caso. Todo lo manifestado mantiene su apoyatura en la magia del excelente dibujo y la rica policromía de la paleta presentada sin estridencias.

Sintetizando, la artista con gran profesionalismo y sabiduría hace que sus pinturas conformen una acertada simbiosis".

 

Nilda Marruco Carbonel

Redactora, productora y editora gráfica

 

Marilyn Itrat vive con intensidad el privilegio de crear, es feliz con lo que hace y su obra nos transmite esa felicidad.

Hay pocas sensaciones como las que se experimentan ante sus cuadros.

Ella misma revela la magia: "A la hora de pintar canastos todo se detiene en el tiempo y, del mismo modo que mis abuelos tejieron mimbres y juncos, hoy sigo la tradición con el pincel, acariciando cada torzada, con la misma paciencia y sin premura".

 

Rosa Faccaro

Crítica de arte. Profesora de artes visuales

 

Es una artista no solo dotada para tal arte, sino que ha ejercido la docencia durante un largo período de su vida, esta misión de una vocación similar a la dedicación de una pintura específica como lo es el arte naif, que tiene como misión desarrollar la capacidad de asombro, de volver a recrear la mirada de un niño que contempla con avidez y curiosidad la realidad circundante. Activa como artista en su producción, también lo es en la participación e inclusión de su obra en los lugares más distantes, difundiendo y haciendo conocer a través de su arte nuestra idiosincracia,

costumbres y maneras de vida.

 

Oscar D'Ambrosio - ArtCanal

Periodista, crítico de arte
Autor de Los pinceles de Dios: vida y obra del pintor naïf Waldomiro de Deus (Editora UNESP)

 

Las nostálgicas carrozas

 

Las carrozas de Don Aníbal, Don Marcelo, Don Nico, Don Pocho, Don Rubén Doña Mariana, las sillas de Don Luis, y la simbólica arca de Don Augusto pueblan el imaginario de la pintora argentina Marilyn Itrat. Dentro de una propuesta estética que busca reflejar el clima de los antepasados y las propias raíces, viejas carrozas, movidas por caballos y hombres igualmente añosos constituyen un panel diferenciado de imágenes de Argentina.

Aunque enfoque diversos temas, las viejas carrozas o carretas son la marca registrada de Marilyn. Una de las más bellas es EL Arca de Don Augusto. En un ambiente rural, en una calle rodeada por girasoles, plantaciones y un lago, el protagonista conduce a pie, una carreta repleta de animales domésticos, como puercos, patos, gansos, gallinas en una jaula y un gato en un cesto.

Adelante de Don Augusto, un perro, y, atrás de la carreta una vaca atada.

Un cielo azul con nubes blancas refuerza el ambiente pacífico y de integración del carro con la naturaleza. El título, una alusión a la bíblica Arca de Noé, da a la imagen una fuerza simbólica, casi sobrenatural, pues la caminata de Don Augusto, se torna prácticamente una jornada rumbo a la salvación. Su andar puede ser el recomenzar de una nueva vida en otros parajes o en el mismo de la propia humanidad, ansiosa por escapar de la búsqueda continua por el dinero y reencontrarse actividades simples, como la agricultura, pesca y la crianza de animales para la subsistencia, todas indicadas en la tela.

Su andar puede ser el recomenzar de una nueva vida en otros parajes o en el mismo de la propia humanidad, ansiosa por escapar de la búsqueda continua por el dinero y reencontrarse actividades simples, como la agricultura, pesca y la crianza de animales para la subsistencia, todas indicadas en la tela.

El cuadro, que obtuvo el primer premio en la III Bienal Naïf Internacional 1998 de la Fundación Rómulo Raggio, es pintado también en las molduras, dando la impresión que los animales, el ambiente y el propio Don Augusto van a salir del cuadro y se integran a nuestra vida cotidiana.

En la misma Bienal Marilyn presentó La Carroza de Don Nico. Enfrente a un viejo almacén, la carroza pasa. Tres perros de diferentes colores blanco, marrón y blanco y negro y blanco-y razas contemplan un gato, que caprichosamente observa todo desde el techo del vehículo.Al lado del almacén, una paloma próxima al vidrio roto de una ventana de una casa aparentemente abandonada. Se instaura un clima de decadencia y melancolía, no solo por la espiritual relación de perros y gatos, sino también por la pintura, del lado izquierdo, de un camino de tierra que desemboca en una plantación y se pierde en la línea del horizonte.

Un cuadro que condensa el arte de Marilyn es La carroza de Don Rubén. Una vez más, hace las casas decadentes y el viejo conductor de la carretal así como tres gatos y un perro, todo junto al conductor, en medio de cestos, sillas y muebles. La nostalgias del protagonista refuerza la escena, principalmente por la forma como mira hacia el único árbol florido en medio de un ambiente de viejas residencias, una de ellas con los ladrillos visibles.

Marilyn explica como funciona su mente al crear este tipo de cuadros." Mi vida es un torbellino de actividades y de ideas, pero, cuando pinto iejos cestos, todo se detiene en el tiempo y, del mismo modo que mis abuelos tejieran junco y mimbree continúo la tradición con mi pincel, acariciando e iluminando cada curva, cada punto, con la misma paciencia y sin prisa", cuenta."comencé a pintar ese tema por casualidad, pero luego se ransformó en una característica de mi pintura, principalmente el vendedor que lleva cestos y sillas, que es mi favorito".

La crítica argentina Elsa Echegaray, al comentar las obras de Marilyn, también se detiene en esas imágenes."Ella sorprende con la naturalidad de los temas abordados. Hace de ellas dos realidades. Una es la realidad de profunda nostalgia, presente en los trabajos sobre su infancia y adolescencia, repletos de poética belleza, enfocando lo que fue y no volverá a ser, y los vendedores ambulantes, que marcaron una época entre nosotros. La otra realidad es la actual, del día a día, con un especial énfasis en lo cotidiano, en las ocupaciones del hombre de campo y de la ciudad"

Para la misma crítica, Marilyn "es una aguda observadora de la vida y de sus hábitos. Transita por ellos sin omitir un detalle siquiera. Con gran sensibilidad, elabora interiormente lo que después nos ofrece por el juego plástico: obras de arte que admiramos asombrados.

Nacida el 27 de diciembre de 1956, en Buenos Aires, Marilyn Itrat dice que su pintura la dominó desde su infancia." Era mi actividad preferida.

A pesar de no ser lo que mis padres pretendían para mi futuro, el arte estaba encima de todo para mí ", cuenta. " En cada cuadro descubro que es preciso disfrutar del milagro que se produce en el efímero instante de crear. Es en esa hora que junto ideas y sentimientos.

Cuando lo cotidiano desaparece entre los pinceles y la realidad se mezcla con mi fantasía es el instante exacto para plasmar lo que siento"Marilyn trabajó como profesora de escuelas primarias, en Buenos Aires, durante 16 años."Además de enseñar a los niños a leer ya escribir, traté de transmitir el "amor al arte", dice.

En 1983, frecuenta el atelier-escuela de cerámica Ninsei y comienza a estudiar pintura, en 1988, con María Marta Rasso, perfeccionándose, a partir de 1990, con Virginia Scari, pero la que la impulsó en el campo del arte naïf, fue la compañera de profesión y amiga Micaela Schreckenberg. "No se puede ser una artista naïf sin creer en el amor, la alegría, la paz y en los frutos del espíritu ", define.

Comenzó así una carrera artística que incluye numerosas exposiciones colectivas e individuales. En 1995, debido a su destacada trayectoria en los salones de arte naïf para la comunidad, es nominada Miembro Honorario de Apa, círculo de Artistas por Amor. En el año siguiente, pasa a integrar el grupo de pintores naïf del Museo Austral de Esquel, en Neuquén, y hoy sus obras están en colecciones particulares de diversas provincias argentinas, en Alemania y en Perú.

Actualmente, Marilyn dirige su propio atelier y cuenta con decenas de alumnas."Disfruto con ellas el placer de plasmar en la tela los sentimientos con colores", dice." Soy feliz con aquello que hago. Cuando enseño, transmito todo lo que sé y lo entrego con autenticidad, como yo soy, sin posturas etiquetadas." De hecho, Marilyn pinta el pasado, la memoria, más siempre con una perspectiva futura.

"El recuerdo de dónde venimos nos lleva a dónde vamos”, afirma.

Además de los carros con sus viejos conductores, que evocan un pasado perdido, Marilyn pinta lugares típicos de Buenos Aires, como la célebre calle Caminito, además de telas que aluden a la región norte de Argentina, como la serie Melodía norteña, la tela Pueblito Norteño y la serie Carnavalito, manifestación folklórica de la región.

Otra serie que impresiona por la variación visual en torno de un tema es Niños de la calle, que enfoca la Navidad siempre como un momento de esperanza y de redención, por medio de la solidaridad, para todos, inclusive a los socialmente más marginados. Es lo que se observa en las telas como Caridad, Fe, Esperanza, Ilusión, Presentes para todos, Sueño de pibes. Los propios títulos indican el contenido de los cuadros, que transmiten la posibilidad de la existencia de una sociedad más armónica.

Tanto sean postales de Navidad, que muchos ven como un género menor, revelan una preocupación social elogiable y una ambigüedad, pues la artista demuestra dominar tanto los recuerdos de los carros de un pasado con la miseria que se esconde en el espacio urbano presente.

La crítica Elsa afirma además que las principales cualidades de Marilyn son la magia del excelente diseño y la rica policromía de una paleta que nunca se presenta estridente". Las palabras de Marilyn confirman una posición estilística que no desea shockear al observador, sin encantarlo y conquistarlo por la suavidad y por la delicadeza. " En lo verdaderamente simple que está y que tanto buscamos, la paz. Disfruto el camino del acto de hacer...la vida es hoy" , asegura.

Marilyn Itrat combina dos cualidades diferentes: primor técnico y sensibilidad. Sus formas y colores son colocados al servicio de viajes nostálgicos por una Argentina que no existe más y que por lo tanto, es universal. Sus carruajes son metáforas bien elaboradas del movimiento del tiempo.

En cuanto ellos se sumergen lentamente en el olvido a bordo de su anticuado medio de transporte, un nuevo mundo apunta en el horizonte.

Conocer el pasado que la artista rescata en sus telas es la mejor forma de saber como se comportará en la realidad que se avecina.

Marilyn realiza, con imágenes nostálgicas, ese puente concretado, en sus pinturas de hoy, al célebre desafío de pintar el ayer para ser recordada mañana.

 

Resolución: 1024 x 768 marilynitrat@yahoo.com.ar Blog Facebook SMdiseñoweb